miércoles, 30 de abril de 2008

RETAZOS DE UN VERDE PANEL

HOQ:
Como derivar de este poema?
Si tu fina textura despliega
La ceguedad incandescente del sentir,
Del vivir en pleno vuelo; sin saber
A donde ir. Nada es más inmenso
Que este momento. Solo el saber
Que esta aquí: es vivir y no morir.


ISKAY:
El río sigue su caudal.
El tiempo hace lo mismo,
Y mi voz de papel
Se detiene en una roca.
Con su suave peso
Siente una bofetada; tan fría
E hirviente a la vez. Qué?
_ Una palabra no basta.


KINSA:
Deletreo tus violentas olas imborrables
Y no entiendo lo real.
Conozco tus inmensidades,
Y tiemblo como chiquillo.
No me seco, ni me detengo,
Solo sigo al viento
En su incansable paso
De seguir despierto,
En los oscuros vacíos
Del entendimiento.


TAWA:
Todos avanzan y siguen su destino.
_No te detengas has lo mismo: me digo
Día a día y no consigo lo mismo.
Frías manos me tocan y
Me arrojan con ira.
_Tanta velocidad tiene la amargura
Que ni siento hacia donde voy,
Ni sé como voy:
Húmedo, seco, discernido
O polvoroso. No lo sé.



PISQA:
Temo despertar
Y saber que el sol no ha salido.
Temo seguirte, arrancar mis raíces
Y morirme. Tengo tantos brazos,
Sin poder abrazar:
Es inexplicable y natural
El continuar existiendo,
Con unas finas lágrimas suya.


SOJTA:
Y el infeliz pañuelo amarillo
Tan arrugado de tanto secar,
Va matando a los desconsolados:
Amarguras se van pegan en él;
Odios reprimidos van inflándolo
Sin poder tocar a los demás.
Ahora es, un solitario mas.


QANCHIS:
No te niegues a lo inesperado:
Entrégate al abismo
En su habitual existencia larga
De sentir,
El ardiente viento imborrable
Del cielo.
Descubriendo las variadas esencias
De un nuevo amanecer,
Sin miedo.



viernes, 11 de abril de 2008

RESONANCIA



Algunas letras se escapan del fondo
y las últimas en retirarse
son las vocales desinfladas
al oído humano;
deformándolas, expulsos tambaleantes
con ojeras de segundos imperdonables:
van levantando polvorosas conciencias
sumergidas en paraliticas visiones.
Noches artificiales: van ahogándose
en avenidas terminales, desde un O
hasta un A engendrado
en rincones desolados.
.

(Haría una pausa/diría una pauta)
.
.
.
“Son olvidadas al oído humano”.

A PUNTO DE PERDERTE



Deseo anidar y no perderte,
no es inmadurez
lo que digo:
ni un olvido,

es el haber fumado
los placeres mundanos:
…Y no te culpo.
Ni un esfuerzo,

es el ver tu rostro
con hilos negros rocosos:
…Y no te miento.
Oscuras horas calladas van abatiendo
los vacios encontrados. En molando,
la frágil blandura, a turbias gangrenas
afiladas al secuestro del yo.