viernes, 3 de diciembre de 2010

HABLEMOS DE LOS SENTIMIENTOS DELHOMBRE

Víctor Jara entrevistado por Nicomedes Santa Cruz. 30/6/1973

EL ULTIMO POEMA...


El día 11 de septiembre de 1973, cuando el golpe militar comandado por el dictador Augusto Pinochet derrumbó del poder a Salvador Allende, el compositor y cantor Víctor Jara fue detenido con otros 600 estudiantes en la Universidad donde trabajaba. Llevado al Estadio Nacional en Santiago, ese mismo día fue torturado y asesinado por militares. Días después, su mujer, Joan Jara, identificó el cuerpo del poeta, fusilado y con las manos amputadas. En el estadio, escribió su último poema.


Introducción de Joan Jara: “…Cuando más adelante me trajeron el texto del último poema de Víctor, supe que él quería dejar su testimonio, su único medio de resistir ahora al fascismo, de luchar por los derechos de los seres humanos y por la paz.”


Somos cinco mil

en esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil.

¿cuanto seremos en total

en las ciudades y en todo el país?

Solo aquí,

diez mil manos siembran

y hacen andar las fábricas.


¡Cuánta humanidad

con hambre, frío, pánico, dolor,

presión moral, terror y locura!

Seis de los nuestros se perdieron

en el espacio de las estrellas.


Un muerto, un golpeado como jamás creí

se podría golpear a un ser humano.

Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,

uno saltó al vacío,

otro golpeándose la cabeza contra el muro,

pero todos con la mirada fija de la muerte.


¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!

Llevan a cabo sus planes con precisión artera

Sin importarles nada.

La sangre para ellos son medallas.

La matanza es acto de heroísmo

¿Es este el mundo que creaste, dios mío?

¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?

En estas cuatro murallas solo existe un número

que no progresa,

que lentamente querrá más muerte.


Pero de pronto me golpea la conciencia

y veo esta marea sin latido,

pero con el pulso de las máquinas

y los militares mostrando su rostro de matrona

llena de dulzura.

¿Y México, Cuba y el mundo?

¡Que griten esta ignominia!

Somos diez mil manos menos

que no producen.


¿Cuántos somos en toda la Patria?

La sangre del compañero Presidente

golpea más fuerte que bombas y metrallas

Así golpeará nuestro puño nuevamente


¡Canto que mal me sales

cuando tengo que cantar espanto!

Espanto como el que vivo

como el que muero, espanto.

De verme entre tanto y tantos

momentos del infinito

en que el silencio y el grito

son las metas de este canto.

Lo que veo nunca vi,

lo que he sentido y que siento

hará brotar el momento…


(Víctor Jara, Estadio Chile, Septiembre 1973)

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